
No habíamos podido celebrar los últimos 2 San Juanes porque estábamos en la Guayana. Este año por fin pudimos ir a España y celebrarlo como tiene que ser: fiesta, cocas, cava, colegas, música... vamos como los de toda la vida. Este año había además, preparado algo muy especial. Hacía tiempo que queríamos hacer algo así con los colegas y este año mi hermana había conseguido ponerlos a todos de acuerdo y organizarlo, si es que es un tesoro. Nos encontró una casa rural donde pasar el fin de semana de San Juan todos juntos (Susana, Salva, Sergio, Sara, Jordi, Rakel, Felix y yo). La casa estaba muy bien: cocina full-equipe, habitaciones completas, 2 baños, tele de plasma (esto último es coña, como puede verse en la foto donde a Felix se le cae la baba haciendo la siesta). Cuando llegamos nos quedamos flipando de lo que molaba. Mi sister estaba algo preocupada por si nos encontrábamos un bodrio, pero nada más lejos de la realidad. Nada más llegar la mujer nos
dijo que por ser San Juan podríamos bañarnos en la piscina por la noche. Ni cortos ni perezosos nos calzamos los bañadores y al agua pato. Somos como niños, y más cuando estamos juntos. Parece que hay competición de haber quien es el más payaso, nos reimos un rato juntos. Felix y yo habíamos hecho todas las compras ya que los demás habían estado trabajando. Para esa noche preparamos un poco de embutido y luego cocas a tope. La de chocolate y crema es la que tuvo más éxito. Es la coca típica del pueblo donde hemos comprado la casa y por eso lleva el nombre de Sta. Agnès. Estuvimos de fiesta hasta altas horas de la madrugada, bueno, todos menos yo que tenía algo de fiebre, pero conseguí aguantar hasta las 3. Esa noche no hubo karaoke. Al día siguiente, nada más levantarnos nos preparamos un super desayuno, hummmm, chocolateeee, se me hace la boca agua. Luego por supuesto piscina. No salíamos del agua. Pasamos varias horas jugando con una pelota que nos habíamos encontrado. La tiramos también unas cuantas veces por el terraplén que había justo al lado y que puede verse en el vídeo. El juego estrella fue el volei-piscina, aunque en segundo lugar estuvo el de "tirarse a la piscina haciendo el gili y un calvo si es posible", aunque las fotos del calvo no las voy a poner para no herir sensibilidades. Ese día hicimos una barbacoa. Felix nos enseñó su técnica, ampliamente demostrada en los Carbets de Guayana para encender barbacoas. Por la noche nos curramos unas pizzas caseras. Ahí hubo un pequeño error técnico, el queso rallado para gratinar no se funde, por si alguien no lo sabía. Después de cenar nos arreglamos un poquito y estuvimos toda la noche de cachondeo. No paramos de contar chistes hasta altas horas de la madrugada. Nuestro colega Jordi fue el gran campeón con los 2 chistes estrellas de la noche: "ponme 3 cafés" y "yo quiero ir a follar". Estuvimos también jugando al Buzz, un juego nuevo de la Play que hemos comprado. Es como estar en un programa de televisión, muy divertido. Al día siguiente nos levantamos tarde y luego nos fuimos al agua, a remojarnos un rato. A Sara, la novia de Sergio, le picó una avispa en el muslo. Bueno, en realidad ella se sentó encima y el pobre bicho se defendió. Después de comer recogimos y algunos se marcharon pronto a casa. Nosotros nos quedamos hasta tarde para no pillar caravana. Un fin de semana grande, tendremos que volver a repetirlo.
dijo que por ser San Juan podríamos bañarnos en la piscina por la noche. Ni cortos ni perezosos nos calzamos los bañadores y al agua pato. Somos como niños, y más cuando estamos juntos. Parece que hay competición de haber quien es el más payaso, nos reimos un rato juntos. Felix y yo habíamos hecho todas las compras ya que los demás habían estado trabajando. Para esa noche preparamos un poco de embutido y luego cocas a tope. La de chocolate y crema es la que tuvo más éxito. Es la coca típica del pueblo donde hemos comprado la casa y por eso lleva el nombre de Sta. Agnès. Estuvimos de fiesta hasta altas horas de la madrugada, bueno, todos menos yo que tenía algo de fiebre, pero conseguí aguantar hasta las 3. Esa noche no hubo karaoke. Al día siguiente, nada más levantarnos nos preparamos un super desayuno, hummmm, chocolateeee, se me hace la boca agua. Luego por supuesto piscina. No salíamos del agua. Pasamos varias horas jugando con una pelota que nos habíamos encontrado. La tiramos también unas cuantas veces por el terraplén que había justo al lado y que puede verse en el vídeo. El juego estrella fue el volei-piscina, aunque en segundo lugar estuvo el de "tirarse a la piscina haciendo el gili y un calvo si es posible", aunque las fotos del calvo no las voy a poner para no herir sensibilidades. Ese día hicimos una barbacoa. Felix nos enseñó su técnica, ampliamente demostrada en los Carbets de Guayana para encender barbacoas. Por la noche nos curramos unas pizzas caseras. Ahí hubo un pequeño error técnico, el queso rallado para gratinar no se funde, por si alguien no lo sabía. Después de cenar nos arreglamos un poquito y estuvimos toda la noche de cachondeo. No paramos de contar chistes hasta altas horas de la madrugada. Nuestro colega Jordi fue el gran campeón con los 2 chistes estrellas de la noche: "ponme 3 cafés" y "yo quiero ir a follar". Estuvimos también jugando al Buzz, un juego nuevo de la Play que hemos comprado. Es como estar en un programa de televisión, muy divertido. Al día siguiente nos levantamos tarde y luego nos fuimos al agua, a remojarnos un rato. A Sara, la novia de Sergio, le picó una avispa en el muslo. Bueno, en realidad ella se sentó encima y el pobre bicho se defendió. Después de comer recogimos y algunos se marcharon pronto a casa. Nosotros nos quedamos hasta tarde para no pillar caravana. Un fin de semana grande, tendremos que volver a repetirlo.
