Cuando llegamos al aeropuerto nos estaban esperando los padres de Felix. Cómo sólo pudimos cogernos 3 semanas de vacaciones decidimos aprovechar hasta el último día. Así que llegamos el sábado aún sabiendo que mis padres trabajaban y no podrían venir a buscarnos. Nos fuimos con los padres de Felix y sus hermanos a comer y después nos fuimos a su casa. Allí les enseñamos el vídeo del salto. La madre de Felix estaba asustada porque pensaba que me había subido al avión, y se pensaba que ese era el regalo. Cuando le dijimos que el regalo era saltar del avión casi se cae de culo. Más tarde nos fuimos al restaurante de mis padres que nos estaban esperando. Al llegar, mi padre pegó un grito y mi madre otro mayor, salieron los tres como posesos a recibirnos. Está claro que mi familia no es nada discreta, vamos, que no sabemos disimular los sentimientos y no nos importa quien nos mire. Más tarde fuimos a casa y allí les mostré también el vídeo. Mi padre y mi hermana flipaban, pero mi madre no se creyó que saltaba de verdad hasta que lo vió con sus propios ojos. Y si me pilla me mata. Quería que le prometiera que no lo volvería a hacer nunca más. Pero yo le dije que en cuanto pueda lo repito. El video se reprodujo varias veces, vamos, cada vez que alguien venía a visitarnos, y siempre tuvo mucho éxito. Conseguí sacarle alguna promesa a alguno de mis tíos para que saltasen conmigo en Barna.
Ese mismo domingo fuimos Felix, mi padre, mi hermana y yo a ver el Barça-Zaragoza. Mi padre había conseguido unos carnets y el padre de Felix otros. Estábamos por parejas sentados en cada punta del estadio. 10 minutos antes de empezar el partido, Felix y yo fuimos donde estaban mi hermana y mi padre y nos quedamos allí esperando que en algún momento los dueños de los asientos nos echaran. Pero creo que se apiadaron de nosotros y se recolocaron, porque nadie nos molestó. El partido empezó mal. El Zaragoza marcó y mi padre tenía un cabreo del quince. Repetía sin cesar que no tenía que haber venido, que estábamos muy mal, que el Zaragoza siempre nos machaca. Pero cuando empezamos a remontar cambió su punto de vista y al final estaba eufórico (3-1). Llegué a grabar algún gol, pero sobretodo los grabé a ellos celebrando los goles como posesos. A la salida del partido mi padre se lamentaba de no haber comprado una entrada para que mi madre lo viera con nosotros.
Siempre que vamos de vacaciones tenemos 1000 cosas que hacer. Esta vez pensábamos que iríamos de relax, pero al final fue incluso más duro que las otras veces. Al final nos salieron más tareas y teníamos menos tiempo para realizarlas: enviar a arreglar la cámara de fotos y el proyector, visitas con el constructor de la casa,... Como no podíamos volver para Enero tuvimos que dejar poderes para que los padres de Felix pudieran pedir la hipoteca y todos los papeles necesarios para la casa.
La casa ya está prácticamente acabada. Quedan pequeños flecos y acabados varios. Lo único importante es la cocina, que nos la hace el tío de Felix y que no comenzaran mínimo hasta el verano.
Aprovechando uno de esos momentos en blanco que tuvimos fuimos a ver el espectáculo de Grease. Me gustó mucho, aunque pienso que las canciones en inglés quedan mucho mejor. Se la recomiendo a todo el mundo, si aún está disponible.
Cuando vuelves a España por vacaciones todo el mundo quiere quedar contigo, así que te quedas sin muchas noches libres para cenar con la familia, y no creas que no te lo recuerdan. Total, una de esas noches conseguimos por fin y después de 1 año sin vernos, quedar con Iván, nuestro viejo amigo de la Guayana. Tiene un curro que mola cantidad, aunque no conoce a mucha peña en Barcelona y eso toca mucho. Tranquilo Iván, cuando volvamos te haremos compañía.
El día que volvíamos a Guayana el aeropuerto de Barcelona era un completo caos. No había ninguna taquilla para facturar a viajes Internacionales. No queríamos que nos pasara como la última vez, así que nos buscamos la vida rápido. Felix por fin consiguió que abrieran una taquilla especialmente para Paris-Orly. Los trabajadores de Iberia estaban medio en huelga y además había un problema informático, no funcionaba ningún ordenador!!. El billete nos lo hicieron manualmente. Temíamos el momento de pesar las maletas porque íbamos algo cargados, pero debido al follón la chica pasó de complicarse la vida y apuntó que llevabamos justo el máximo permitido, si lo llegamos a saber... Cuando llegamos a Paris vimos una cola immensa y a mi me pareció entender que un azafato llamaba a los de Guayana, así que fui corriendo a preguntarle y nos coló delante de todos para poder sacar los billetes. Siempre hay que ir corriendo a la vuelta, como pierdas el avión te tienes que quedar a dormir en París...
Siempre que vamos de vacaciones tenemos 1000 cosas que hacer. Esta vez pensábamos que iríamos de relax, pero al final fue incluso más duro que las otras veces. Al final nos salieron más tareas y teníamos menos tiempo para realizarlas: enviar a arreglar la cámara de fotos y el proyector, visitas con el constructor de la casa,... Como no podíamos volver para Enero tuvimos que dejar poderes para que los padres de Felix pudieran pedir la hipoteca y todos los papeles necesarios para la casa.
La casa ya está prácticamente acabada. Quedan pequeños flecos y acabados varios. Lo único importante es la cocina, que nos la hace el tío de Felix y que no comenzaran mínimo hasta el verano.
Aprovechando uno de esos momentos en blanco que tuvimos fuimos a ver el espectáculo de Grease. Me gustó mucho, aunque pienso que las canciones en inglés quedan mucho mejor. Se la recomiendo a todo el mundo, si aún está disponible.
Cuando vuelves a España por vacaciones todo el mundo quiere quedar contigo, así que te quedas sin muchas noches libres para cenar con la familia, y no creas que no te lo recuerdan. Total, una de esas noches conseguimos por fin y después de 1 año sin vernos, quedar con Iván, nuestro viejo amigo de la Guayana. Tiene un curro que mola cantidad, aunque no conoce a mucha peña en Barcelona y eso toca mucho. Tranquilo Iván, cuando volvamos te haremos compañía.
El día que volvíamos a Guayana el aeropuerto de Barcelona era un completo caos. No había ninguna taquilla para facturar a viajes Internacionales. No queríamos que nos pasara como la última vez, así que nos buscamos la vida rápido. Felix por fin consiguió que abrieran una taquilla especialmente para Paris-Orly. Los trabajadores de Iberia estaban medio en huelga y además había un problema informático, no funcionaba ningún ordenador!!. El billete nos lo hicieron manualmente. Temíamos el momento de pesar las maletas porque íbamos algo cargados, pero debido al follón la chica pasó de complicarse la vida y apuntó que llevabamos justo el máximo permitido, si lo llegamos a saber... Cuando llegamos a Paris vimos una cola immensa y a mi me pareció entender que un azafato llamaba a los de Guayana, así que fui corriendo a preguntarle y nos coló delante de todos para poder sacar los billetes. Siempre hay que ir corriendo a la vuelta, como pierdas el avión te tienes que quedar a dormir en París...
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