2006-11-05

Cumpleaños con sorpresa

Sí, ya he cumplido los 30 años y como no se cumplen todos los días hicimos una fiesta para celebrarlo. En la fiesta me entregaron un paquetillo que abrí y me encontré con un mini puzzle de los dalmatas, de esos para críos de 3 o 4 años. Nos reíamos mientras lo montaba. Una vez listo Javi le dió la vuelta y había dibujos y algunas anotaciones, pero yo no caía. Al final paso a paso y con una pequeña ayuda pude adivinar que me regalaban un viaje de aventura. La cara que puse no tiene precio y así se puede ver en el montaje del salto de la próxima entrada. Por mi mente pasó de todo: que vá yo no me tiro, pero estos están locos, ¿qué quieren que me mateo qué?, que se tire otro, ¿porqué no? es mi oportunidad, ahora o nunca... Total que quedamos para el día siguiente cuando estaba programado. Nos acostamos a eso de las 3 sin hacer atención a que un adorno que tengo en la mesita de noche estaba tirado en el suelo. Al día siguiente nos levantamos prontito pues teníamos que ir al hospital a intentar a ver si me hacían en urgencia un certificado médico, pero cuando íbamos a salir no encontraba el bolso, lo cual es mi normal en mí. Pero cuando Felix se puso a buscarlo conmigo, descubrió al correr la cortina de nuestra habitación, que alguien había rajado la mosquitera y deducimos que se habían llevado el bolso a través de los barrotes. Habían desmontado los cristales de la ventanna y dejado cuidadosamente en el suelo para evitar hacer ningún ruido. Y todo esto con más de 20 personas a menos de 3 metros. Vamos que cualquiera podría haberlos pillados nada más asomándose un poquito desde donde estaban sentados en el jardín. Pero así es la Guayana, no tienen miedo a nada porque saben que no van a ir a la cárcel. Llamamos a Javi para que viniera a cuidar la casa mientras íbamos a comisaría a poner la denuncia, pues en le bolso estaban las llaves de casa. El día de mi cumpleaños me lo pasé en la comisaría con un gendarme medio tonto que necesitó más de 2 horas para rellenar 4 datos. Al día siguiente nos llevamos otro pequeño discusto, encima el seguro posiblemente no se haría cargo del robo porque nadie entró en casa. Por suerte ese mismo día nos dijeron que finalmente sí lo harían, incluso de la reparación de las mosquiteras.