Esto no tiene nada que ver con la Guayana sino más bien con algo que sucedió en casa, en España. Mi madre fue como otras muchas veces a comprar comida para nuestra perrita, Furby. Cuando llegó, la de la tienda le dijo que se habían encontrado un Husky abandonado en Masnou. La policía había llamado al número que tenía en el chip, que seguía siendo inexplicablemente el de esa tienda, donde lo vendieron hacía ya unos 2 años. A mi madre le dió mucha penita por el aspecto que tenía. Llamó a mi hermana para contárselo y ella le pidió de adoptarlo. Luego llamó a mi padre para preguntarle que le parecía. Contra lo que se esperaban las dos, mi padre aceptó encantado. Se lo llevaron a la puerta del restaurante de mis padres que está por allí cerca, y todo el mundo flipaba de lo bonito que era. Tuvieron que medicarlo unos días porque estaba deshidratado y malnutrido, el pobrecito tenía unas diarreas impresionantes.
Mi madre volvió a la tienda para pedir los papeles de adopción, pero extrañamente los de la tienda le pusieron muchos problemas. Finalmente consiguieron los papeles y ahora Night ya forma parte de la familia. Se ha recuperado totalmente y siempre intenta jugar con Furby, el problema esque pesa 10 veces más que ella y cuando la pilla le pega unas ostias impresionantes. Hay una Coquer en el barrio a la que la Furby le tiene mucha manía porque siempre se caga y se mea en la puerta de casa (claro que es el dueño el que la trae expresamente porque le hace gracia lo rabiosa que se pone la Furby cuando la ve). Ahora que ella tiene refuerzos la otra ni se atrave a acercarse. El Night y la Furby han hecho un pacto contra el mismo enemigo. Dicen que el Night es muy cariñoso y que se le va mucho la olla, como a la Furby, tengo ganas de conocerlo.
No hay comentarios.:
Publicar un comentario