
El martes queríamos ir a visitar una de esas calitas tan famosas de Mallorca y por el camino nos paramos en la fábrica de perlas Majorica en Manacor. Las joyas me parecieron un poco de iaia y además el precio era enorme, así que miramos cómo las hacían y con las mismas nos fuimos a tomar el solecito. Llegamos a una cala
muy bonita: Cala Rajada. Era
muy chiquitita y estaba también llena de guiris. Estuvimos bañándonos en esas aguas cristalinas (no como en Guayana) hasta la hora de comer. Más tarde fuimos a ver unas cuevas que nos son tan famosas como las del Drach, pero que también son expectaculares: les Coves d'Artà. Eramos un grupo muy reducido, unas 10 personas, pero aún así el guía se chupó comentarios en 4 idiomas. El tío era muy enrollado y nos dejó hacer todas las fotos que quisimos. Las cuevas tenían varias salas que han bautizado con diversos nombres. Por ejemplo, hay una sala
a la que llaman de las "banderas" porque hay unas estalarmitas con esa forma. Otra sala que es muy alta a la que llaman el "Cielo" y la última el "infierno" donde nos hicieron un espectáculo de música y sonido que daba escalofríos. En otro lugar había una estalarmita que estaba apunto de tocar el techo, le llamaban la Reina. Cada 1000 años aumentaba 10cm de tamaño y tan sólo le quedaban 50cm, así que en unos 5000 años sería una columna entera. Salimos muy contentos de allí, la visita había sido muy bonita.
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