Una temporada más fuimos a ver
tortugas, por los nuevos, que aún no han tenido la oportunidad de verlas. Nosotros queríamos ir al Hotel que estuvimos la última vez porque estaba genial, pero al final hemos ido a un albergue que nos ha recomendado Dani que fue la semada pasada. Está bastante alejado aunque sólo nos cuesta 10 Euros la noche sin incluir el desayuno. Nada más llegar, a los que tienen, se les cayeron los huevos al suelo. El albergue era una barraca llena de bichos y telarañas, las mosquiteras de las ventanas no servían de nada porque estaban rotas. Lo peor de todo llegó sobre las 22h, cuando empezó a
entrar gente, ¡encima teníamos que compartir el garito! Nos habíamos llevado unos bocatas, pero alguien tuvo la genial idea de meterlos en la nevera y añadirle hielos después. El pan parecía chicle, así que tuvimos que ir al pueblo más cercano a comprar cena. Total a las 23h decidimos de ir a probar suerte con las tortugas. Fue una noche genial, nunca habíamos visto tantas tortugas. Dejamos de contar cuando llevábamos 25. Vimos incluso como las pesaban y todo. Las tocamos, nos hicimos fotos... Ruth perdió el chubasquero que llevaba en la mano al lado de una tortuga. Por suerte la tortuga no decidió enterrarl
o ni llevárselo con ella, así que al final lo encontramos. Volvimos al albergue extasiados. Ruth tenía unos tapones que se pone siempre que vamos de carbet para no oír a los bichos, así que pudo dormir sin problemas. Los demás no pegaron ojo porque los tíos que compartían el albergue con nosotros roncaban un huevo y además decidieron levantarse a las 6h (2h después de nuestra vuelta) y poner sus motos a punto. Al día siguiente hicimos algunas fotos con los monos y fuimos a "desayunar". El tí
o nos puso un vaso de leche con un poco de pan duro y mantequilla. Le pedimos un poco de zumo y nos dijo que creía que no tenía para todos, pero luego "milagrosamente" sí que llegaba (seguramente porque lo mezcló con agua). El suplemento de desayuno nos costó la friolera de 2,5 Euros por barba, total 7,5Euros (desayuno continental). Al mediodía nos fuimos a comer a un buen restaurante en la frontera con el Surinam. La experiencia había valido la pena, pero todos volvimos con ganas de agarrar a Dani por el cuello...
entrar gente, ¡encima teníamos que compartir el garito! Nos habíamos llevado unos bocatas, pero alguien tuvo la genial idea de meterlos en la nevera y añadirle hielos después. El pan parecía chicle, así que tuvimos que ir al pueblo más cercano a comprar cena. Total a las 23h decidimos de ir a probar suerte con las tortugas. Fue una noche genial, nunca habíamos visto tantas tortugas. Dejamos de contar cuando llevábamos 25. Vimos incluso como las pesaban y todo. Las tocamos, nos hicimos fotos... Ruth perdió el chubasquero que llevaba en la mano al lado de una tortuga. Por suerte la tortuga no decidió enterrarl
o ni llevárselo con ella, así que al final lo encontramos. Volvimos al albergue extasiados. Ruth tenía unos tapones que se pone siempre que vamos de carbet para no oír a los bichos, así que pudo dormir sin problemas. Los demás no pegaron ojo porque los tíos que compartían el albergue con nosotros roncaban un huevo y además decidieron levantarse a las 6h (2h después de nuestra vuelta) y poner sus motos a punto. Al día siguiente hicimos algunas fotos con los monos y fuimos a "desayunar". El tí
o nos puso un vaso de leche con un poco de pan duro y mantequilla. Le pedimos un poco de zumo y nos dijo que creía que no tenía para todos, pero luego "milagrosamente" sí que llegaba (seguramente porque lo mezcló con agua). El suplemento de desayuno nos costó la friolera de 2,5 Euros por barba, total 7,5Euros (desayuno continental). Al mediodía nos fuimos a comer a un buen restaurante en la frontera con el Surinam. La experiencia había valido la pena, pero todos volvimos con ganas de agarrar a Dani por el cuello...
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