2005-02-24

Visita a Oiapock (Brasil, fiesta, fiesta)

Ya era hora de que conociéramos algo de Brasil. Siempre habíamos querido ir a Oyapoque pero nos daba palo ir los dos solos. Dani está rodeado por un grupo de becarios entre los cuales está Aleix (un chaval de la madre patria) y tienen planeado ir, así que nos apuntamos con ellos. Teníamos preparado salir el sábado muy prontito por la mañana, pero tenemos un problema logístico. A los becarios se les ha roto el coche y no pueden ni ponerlo en marcha, así que al final los que caben se reparten por el resto de coches y el resto se queda en tierra. De camino a Oyapoque nos pararon los gendarmes y nos pidieron la documentación y los papeles del camión. Llevábamos a 2 franceses en el coche, y uno de ellos pensó que por ser francés iba a viajar por el mundo sin pasaporte (y no es el primero que lo piensa). El gendarme le llamó la atención pero por suerte nos dejó continuar. Dani se había parado más adelante con su coche. Le pidió a Aleix que llevara el coche en su lugar. Al ver a los gendarmes se acordó que se había dejado el carné de conducir en casa, qué cabeza... Llegamos a Oyapoque y cogimos una barca-taxi que nos llevó al carbet donde pasaríamos la noche. El Carbet nos sorprendió gratamente. El dueño nos prestaba las hamacas y mosquiteras e incluso nos las colocaba él. Tenía dos cuartos de baño, ducha incluida. También estaba equipado de armarios con candados para guardar nuestras cosas. El suelo estaba tan súmamente limpio que nos teníamos que descalzar para no manchar nada. Lo único malo es que el agua salía más fría que la madre que la parió, aunque va muy bien para despejarte de una resaca. Una vez colocadas nuestras cosas nos fuimos a visitar el pueblo y comprar cosas. Lo primero fue cambiar el dinero. Hay decenas de hombres al borde del río que te cambian el dinero que quieres, y el cambio que dan es el mismo, a veces mayor que el que puedes conseguir en el banco y además el cajero del banco está casi siempre vacío. Cambiamos el dinero y empezamos nuestras compras. Los franceses se fueron por su lado y los españoles y uno de los franceses "Alex" nos fuimos por el nuestro. Alex habla español perfectamente ya que se ha criado en Venezuela. Lo malo del chaval es que es un fanático de Julio Iglesias y como físicamente se parece al hijo mayor pues le hemos puesto el mote de Julito, y él tan contento. Además es un comprador compulsivo, compraba cosas más que inútiles. Llegó a ofrecerle al camarero de un bar hasta 10 reales (unos 3 euros) por un bote de plástico asquerosísimo porque se encaprichó de él, y que además podía haber comprado por 2 reales en cualquier tienda. Oyapoque es una ciudad muy pobre, pero como la mayoría de turistas que vienen son de la Guayana pues se aprovechan para aumentar los precios. Para nosotros sigue siendo todo muy barato, pero respecto a ciertas ciudades de Brasil puede ser 5 veces más cara, como nos contó una chica brasileña que había venido con nosotros. Hicimos nuestras compras y nos volvimos al Carbet para prepararnos para la fiesta. Después de arreglarnos nos fuimos a cenar a un lugar donde se come al kilo. Llenas el plato con lo que quieras y literalmente te lo pesan. Cenamos y bebimos muy bien (la cahipiriña estaba de muerte) y pagamos sólo 5 euros por persona. Y luego nos fuimos a la zona de fiesta. Estando la cahipiriña tan buena y tan barata imaginaos como acabamos. Luego nos fuimos para la discoteca, pero Ruth no llevaba calzado adecuado para el "asfalto" de Oyapoque, así que se hizo polvo los pies. Tenía ampollas por todos los lados, así que decidimos volvernos al Carbet. Por el camino nos encontramos a dos bandas que estaban un poco ocultas en los bordes de la carretera, como si esperaran algo, y un chaval y una mujer que vivían por allí nos dijeron que nos diéramos la vuelta y que saliéramos corriendo. Y eso hicimos. Nos fuimos para la discoteca con los demás. Les contamos lo ocurrido y luego todo el mundo tenía miedo de volver al Carbet. Nos quedamos en la discoteca bailando y cuando fuimos al lavabo Ruth vio lo que nunca se esperaría ver. La puerta del lavabo de chicas estaba abierta y cuando entró se encontró a 4 chicas haciendo pipi en el suelo directamente, y el water por supuesto estaba desocupado. Las otras se quedaron extrañadas de que no se añadiera a la fiesta, pero ella prefirió que acabaran sus tareas y se fueran para hacer sus cosas tranquila y sola. Cuando salieron cerró la puerta, pero al cabo de nada empezaron a aporrearla, como si no fuera normal hacer pipí en solitario. Cuando ya estábamos reventados nos volvimos 5 al Carbet, el resto no se atrevía. Volvimos sin ningún problema. Al día siguiente nos pegamos una súper ducha reparadora de agua congelada y luego fuimos a desayunar como reyes. Volvimos al pueblo a acabar nuestras compras. Ruth tenía que comprarse unos zapatos porque los suyos se habían roto. Durante las compras, a Felix le propusieron plan 2 veces, incluso con Ruth al lado, claro que una le gritó hasta el precio "45 reaaaales". Luego volvimos a recoger nuestras cosas y nos fuimos de vuelta a Kourou. Lo hemos pasado bien, hacía tiempo que no salíamos de fiesta...

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